Día Mundial de las Abejas 2026: Una Colaboración para las Personas y el Planeta.
Por: Anne-Love Soter.
Cada año, el 20 de mayo, el Día Mundial de las Abejas destaca una verdad sencilla pero esencial: sin polinizadores, la producción mundial de alimentos se vería gravemente afectada, lo que pondría en riesgo ecosistemas, economías y medios de vida. Las abejas, las mariposas, las aves y otras especies polinizadoras desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento de la biodiversidad, el apoyo a la producción de alimentos y la garantía del equilibrio de los ecosistemas. Su importancia está estrechamente vinculada a prioridades globales como el ODS 2 (Hambre Cero) y el ODS 15 (Vida en la Tierra). El tema de 2026, "Unidos por las personas y el planeta: una alianza que nos sustenta a todos", (1) hace hincapié en la necesidad de una acción colectiva para proteger a los polinizadores frente a las crecientes presiones medioambientales.
En el Gran Caribe, los polinizadores son esenciales tanto para la sostenibilidad ambiental como para la resiliencia económica. La agricultura en toda la región depende en gran medida de los servicios de polinización, en particular para cultivos como el café, el cacao, los mangos, los cítricos y las verduras. Estos sectores sustentan los medios de vida rurales y contribuyen significativamente a las economías y exportaciones locales. Al mismo tiempo, los ecosistemas ricos en biodiversidad de la región; bosques, zonas costeras y áreas protegidas dependen de los polinizadores para mantener sus funciones ecológicas y capacidad regenerativa.
Hoy en día, las presiones medioambientales como la pérdida de hábitats, el cambio climático y el uso de pesticidas son cada vez más evidentes. Se estima que las abejas y otros polinizadores contribuyen al 35% de la producción agrícola mundial, y que alrededor del 75% de los cultivos alimentarios globales dependen, al menos en parte, de los polinizadores (2), mientras que casi el 35% de los polinizadores invertebrados (especialmente abejas y mariposas) y alrededor del 17% de los polinizadores vertebrados, como los murciélagos, están amenazados globalmente con la extinción (3).
En el Gran Caribe, estos desafíos son especialmente significativos dada la rica biodiversidad de la región y su fuerte dependencia de los servicios ecosistémicos. América Latina y el Caribe albergan más de 5.000 especies de abejas, lo que representa alrededor del 26% de la diversidad mundial de abejas, lo que pone de manifiesto la importancia global de la región para los sistemas de polinización. Al mismo tiempo, hasta el 80% de los cultivos y plantas silvestres de la región dependen de la polinización animal, lo que subraya el papel fundamental de los polinizadores para la seguridad alimentaria y la productividad agrícola (4).
Además, el aumento de las temperaturas y los cambios en los patrones de lluvia están alterando los ciclos de floración y aumentando la frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos, lo que afecta directamente a la supervivencia de los polinizadores y a la estabilidad de los ecosistemas. En el Gran Caribe, esta inestabilidad amenaza los cultivos alimentarios clave, reduce la biodiversidad en ecosistemas frágiles como los bosques tropicales y las zonas costeras, y aumenta la vulnerabilidad de las comunidades rurales que dependen de la agricultura y los servicios ecosistémicos para su sustento. En algunas zonas, estos cambios ya están afectando a los rendimientos de los cultivos y a la biodiversidad, lo que destaca la urgente necesidad de una gestión de la tierra más sostenible y de esfuerzos coordinados de conservación.
De forma alentadora, varias iniciativas en todo el Gran Caribe están trabajando para abordar estos desafíos. En Cuba, se han desarrollado prácticas apícolas sostenibles y en gran medida orgánicas en zonas forestales, lo que permite que la producción de miel coexista con la conservación de la biodiversidad y, al mismo tiempo, limita la exposición a productos químicos (5). La República Dominicana sirve como modelo de apicultura sostenible en América Latina y el Caribe, particularmente a través de alianzas apoyadas por FONTAGRO, que promueven modelos asociativos y colaborativos para apicultores a pequeña escala con el objetivo de fortalecer la productividad, la resiliencia y el acceso a los mercados (6). Estas iniciativas demuestran cómo la protección de los polinizadores puede integrarse en las estrategias de desarrollo rural, apoyando tanto los medios de vida como la salud de los ecosistemas.
Los ecosistemas saludables siguen siendo el centro de estos esfuerzos. Los bosques, los manglares, los paisajes agrícolas y las áreas protegidas proporcionan hábitats y fuentes de alimento esenciales para los polinizadores. Estos ecosistemas también desempeñan un papel clave en la regulación del clima, el mantenimiento de la fertilidad del suelo y el apoyo a los ciclos del agua. Por tanto, protegerlos y restaurarlos genera múltiples beneficios, desde fortalecer la biodiversidad hasta la mejora de la resiliencia climática y el apoyo a los sistemas alimentarios sostenibles.
En este contexto, la Asociación de Estados del Caribe (AEC) sigue promoviendo la cooperación regional en sostenibilidad ambiental a través de su Dirección de Reducción de Riesgos de Desastres, Turismo Sostenible, Mar Caribe y Medio Ambiente (DDTCE). Al animar a los Estados Miembros y a los Miembros Asociados a integrar la biodiversidad en las estrategias de desarrollo y al respaldar enfoques basados en los ecosistemas, la AEC desempeña un papel fundamental en el impulso de respuestas regionales coordinadas y contribuye a la protección de los recursos naturales en todo el Gran Caribe. La protección de los polinizadores forma parte de este esfuerzo más amplio para mantener el equilibrio ecológico y el medio ambiente, al tiempo que se apoya el desarrollo económico sostenible en toda la región.
En este Día Mundial de la Abeja, el mensaje es claro: proteger a los polinizadores significa proteger los sistemas alimentarios, los ecosistemas y las comunidades. Fortalecer las alianzas entre las personas y la naturaleza que nos sostengan a todos es esencial para garantizar un futuro más resiliente y sostenible para el Gran Caribe.
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Referencias:
1. FAO. (n.d.). World Bee Day & pollinators. Food and Agriculture Organization of the United Nations. https://www.fao.org/world-bee-day/en
2. FAO. (n.d.). The importance of bees and pollinators for food security and biodiversity. Food and Agriculture Organization of the United Nations. https://www.fao.org/pollination/resources/photo-gallery/video-detail/the-importance-of-bees-and-pollinators-for-food-security-and-biodiversity/es
3. Fundación Biodiversidad. (2023). Bees and other pollinators: key to ensuring global food security. https://fundacion-biodiversidad.es/en/actualidad_home/bees-and-other-pollinators-key-to-ensuring-global-food-security/
4. International Climate Initiative. (2025). Protecting pollinating insects in Latin America and the Caribbean. https://www.international-climate-initiative.com/en/iki-media/news/protecting-pollinating-insects-in-latin-america-and-the-caribbean/


