El precario trasporte aéreo en el Gran Caribe ha dependido del fuerte patrocinio de los presupuestos nacionales mediante los subsidios nacionales a las aerolíneas y el proteccionismo, sacrificándose recursos que podrían se mejor utilizados en otros aspectos de nuestras agendas de desarrollo sostenible y limitando la iniciativa del sector privado.
Los últimos tiempos han traído interesantes acontecimientos en la región:
La desaparición de BWIA y creación de Caribbean Air;
La elevación a la categoría uno al sector de aviación del Caribe Oriental por la Autoridad Federal de Aviación de los Estados Unidos ;
Nuevos liderazgos en Air Jamaica y LIAT,
La entrada al mercado de otra líneas venezolanas como competencia a AEROPOSTAL;
La “compra” de Caribbean Star por LIAT.
En este contexto, se ha renovado el debate en torno a la cooperación/integración como una opción más viable colectivamente que los actuales intentos de acciones individuales, en circunstancias en que las pequeñas líneas aéreas tienen tan poco control.
Aunque también, casi inevitablemente, ha renacido de la vieja idea de crear una línea aérea regional, lo cual suena atractivo y quizás podría algún día ser viable, lo que urge hoy es una solución que reúna las capacidades existentes para crear un sistema de transporte aéreo verdaderamente funcional para el Gran Caribe que sea mas grande que la suma de sus partes.
En el ámbito aéreo la labor de la Asociación debe continuar enfocada hacia propiciar soluciones que satisfagan la necesidad urgente de una política general de aviación para el Gran Caribe, proporcionando un marco legal y de cooperación que facilite mayores opciones de servicio aéreo (reducción de costos y precios, más rutas, más transportistas y servicios mejorados) así como asegurando los más altos niveles de protección y seguridad operativas para la aviación civil internacional.
Transporte Marítimo
En el ámbito Marítimo La Dirección de Transporte debe continuar enfocada hacia:
Propiciar mecanismos para reducir la falta de conocimientos en relación a los servicios de transporte marítimo disponibles, incluyendo aspectos como normas y procedimientos, datos sobre la infraestructura, estadísticas sobre volúmenes de carga, etc.
Propiciar cooperación para la reforma regulativa y legal y de las prácticas administrativas.
Propiciar la inversión y la cooperación para la modernización de las instalaciones existentes, particularmente sobre la base de los 2 puntos anteriores
Reconociendo que actualmente no existe un Sistema Marítimo-Portuario armonioso para facilitar el comercio intra-regional, la Red Marítimo-Portuaria está dirigida a la integración económica y comercial, preservando el ambiente y conservando los recursos naturales mediante el incremento de la interacción entre los Estados para promover el desarrollo sostenible del Gran Caribe mediante la modernización y ajuste de la infraestructura marítima para ajustarse a las necesidades de centros de consumo y demandas internacionales.