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EL GOBIERNO DE CARICOM: SIN TIEMPO PARA LA INACTIVIDAD

El Gran Caribe Esta Semana

Norman Girvan

La acción de gobernar de la Comunidad del Caribe será el tema central de la XXIV Reunión de los Jefes de Gobierno de CARICOM que tendrá lugar en Montego Bay, Jamaica, del 1ro. al 4 de julio del presente año.

 

La acción de gobernar de la Comunidad del Caribe será el tema central de la XXIV Reunión de los Jefes de Gobierno de CARICOM que tendrá lugar en Montego Bay, Jamaica, del 1ro. al 4 de julio del presente año.

CARICOM no es el único grupo de integración que lucha con el problema de la implementación. Pero ello representa muy poco consuelo para un público crítico y que ya está harto de las repetidas demoras en el logro del Mercado y la Economía Unicos de CARICOM (CSME, siglas en inglés).

En cuanto a lo que subyace en la raíz del problema hay dos puntos de vista. El criterio mordaz plantea que no existe una voluntad política por parte de los Gobiernos y sus líderes. En su versión más acusada, imputa a los líderes de insinceridad política. Sostiene que los líderes anuncian decisiones en las reuniones de CARICOM solamente para consumo público y político, sabiendo que cuando regresen a casa no implementarán—o no pueden implementar— esas decisiones.

Pero hay otro punto de vista que se deriva de un minucioso estudio de la experiencia de CARICOM y su comparación con la de la Unión Europea (UE). Se recordará que fue el proyecto de la UE para lograr un Mercado Unico el que ayudó a inspirar la decisión de CARICOM.

Esta opinión sostiene que el problema radica en los métodos y las estructuras que CARICOM ha establecido para alcanzar el CSME.

El método que se decidió fue enmendar el Tratado de Chaguaramas mediante una serie de nueve Protocolos. Cada uno de ellos tiene que dar efecto a diferentes aspectos del CSME. Cada uno de ellos tiene que ser firmado y ratificado por los Estados Miembros de CARICOM. Y cada uno de ellos necesita de una legislación y acción administrativa en los Estados Miembros para que puedan ser implementados de forma efectiva.

Una enorme tarea sin duda alguna. Según un informe reciente de la unidad del CSME establecida en el Gobierno de Barbados, se requieren varios cientos de acciones diferentes entre los 14 Estados Miembros. Con una severa limitación de capacidades en la redacción de documentos legales, experiencia legislativa y personal administrativo, no resulta sorprendente que la mayor parte de los países estén bastante atrasados en el cumplimiento de esta tarea.

Los expertos legales afirman que existe una alternativa. Esta sugiere un acuerdo de Tratado entre los Estados Miembros de CARICOM para crear un órgano con poderes de legislación bien definidos para la Comunidad en su conjunto. Las decisiones tomadas por esta vía tendrían el estatus de “ley de la Comunidad” con posibilidad de aplicación automática en los Estados Miembros.

Esta es la ruta que tomó la UE, luego de que se intentara la primera opción y esta fuera considerada deficiente. Implica una decisión consciente de transferir la soberanía de los Estados Miembros en ciertas áreas definidas, a un órgano central acorde que se constituya, como por ejemplo un Consejo de la Comunidad.

La problemática de la estructura está ligada a este aspecto. En CARICOM trabajan una serie de Consejos Ministeriales responsables de las Relaciones Externas y de la Comunidad (COFCOR), Desarrollo Comercial y Económico (COTED), Finanzas y Planificación (COFAP) y Desarrollo Humano y Social (COHSOD). Por encima de ellos está el Consejo de Ministros de la Comunidad. En el vórtice de la estructura se sitúa la Conferencia de los Jefes de Gobierno.

Estos órganos reciben los servicios de varios comités de funcionarios gubernamentales, y el apoyo de la Secretaría de CARICOM. Sus “decisiones” son en realidad recomendaciones para los órganos superiores, las cuales devienen finalmente en recomendaciones no obligatorias para los Estados Miembros.

Todo ello constituye una estructura federal en su forma pero no en su contenido. Los funcionarios gubernamentales dedican una buena parte de su tiempo a la preparación de las reuniones de CARICOM, a la asistencia a reuniones y a la redacción de informes de dichos encuentros. Se ven forzados a dividir el tiempo restante entre el seguimiento a las decisiones tomadas por CARICOM y la realización del trabajo regular de sus Ministerios.

En efecto, están haciendo el trabajo que corresponde a la administración pública de la comunidad y a la administración pública nacional. En la medida en que crece la carga de trabajo, el seguimiento efectivo sufre.

Es por esto que la idea de una Comisión de CARICOM, facultada para implementar las decisiones de la Comunidad, vuelve a plantearse en la Cumbre de este año. Este modelo fue rechazado hace 11 años, cuando la Comisión de las Indias Occidentales lo propusiera por vez primera, Momento para la Acción.

Pero los tiempos han cambiado, y el mundo ha marchado hacia adelante. 1992 era el Momento para la Acción. En el 2003 no hay tiempo para la inacción.

El Profesor Norman Girvan es el Secretario General de la Asociación de Estados del Caribe. Las opiniones que aquí se expresan no son necesariamente los puntos de vista oficiales de la AEC. Los comentarios pueden ser enviados a mail@acs-aec.org.

30 de junio, 2003

 
   
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