EL ALCA: ¿IMPORTA EL TAMAÑO?

El Gran Caribe Esta Semana

Norman Girvan

En la Cumbre de las Américas de Quebec, celebrada en Quebec el pasado mes de abril, los líderes del hemisferio prometieron tomar en cuenta las diferencias en dimensiones y en niveles de desarrollo en el diseño del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), particularmente en lo referido a las economías más pequeñas.

Llevar a efecto, de forma concreta, este compromiso, constituye un reto, no solo debido a algunas imprecisiones en los reclamos de las economías más pequeñas para recibir un tratamiento especial, sino también a causa de las diferencias que se han puesto de manifiesto últimamente en el hemisferio en cuanto a dimensiones y dotación de recursos entre los distintos países, lo cual ha añadido más peso a la causa de aquellos.

La evidencia nos llega a través del Indice PSPH, nombrado así por las siglas en español que corresponden a los términos que integran sus cuatro componentes: población, superficie terrestre, ingresos por persona y nivel de desarrollo humano. Los resultados al computar el Indice para los 34 países que participan en el ALCA a finales de la década de los 90 nos revelan una historia interesante.

Los Estados Unidos alcanzan la cifra de 97.0 en el PSPH: por supuesto, este país es el que tiene el mayor número de población y el Producto Nacional Bruto más elevado. Le siguen Brasil y Canadá, con una puntuación de 48.4 y 39.8 respectivamente. Continúa México con 18.9 y Argentina con 14.8. Los cinco países que integran la Comunidad Andina (Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela) puntúan entre 9 y 2.

Los 23 países restantes alcanzan todos cifras por debajo de 2. Entre ellos está la mayoría de los países más pequeños y/o menos desarrollados del hemisferio: los 14 países de la CARICOM y cinco de Centroamérica, más la República Dominicana, Panamá, Paraguay y Uruguay. En otras palabras, estos 23 países tienen menos del 2 por ciento del tamaño y de la dotación de recursos con que cuenta los Estados Unidos y un 5 por ciento o menos que Brasil.

Constituiría una gran sorpresa que esta inmensa diferencia no afectara la capacidad de estos países para competir en los mismos términos y compartir una equidad en los beneficios de la propuesta área de libre comercio del hemisferio.

Otro informe preparado por un miembro del personal de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas, compara el crecimiento de las economías más pequeñas de la región con el de las economías más grandes en los últimos 20 años.

Entre 1981 y 1990, la década de las crisis de deudas y ajustes, los países con poblaciones de menos de 10 millones experimentaron una caída económica de más del doble de la tasa de los países más grandes. Y aunque se apreció cierta recuperación en los noventa, las economías más pequeñas crecieron a una tasa significativamente más baja: 1.1 por ciento anual promedio per cápita, comparado con 1.5 por ciento en los países más grandes.

Resulta interesante el hecho de que en los mini estados – aquellos cuya población es inferior a 1 millón – el desenvolvimiento en el terreno del crecimiento en la década de los 80 y los 90 fue mejor que el que ocurrió en los países más grandes. Pero el problema para estas economías es la vulnerabilidad. Un estudio realizado por la Secretaría del Commonwealth reveló que el crecimiento en países con poblaciones por debajo de 1.5 millones es notablemente más volátil que el que se experimenta en las naciones  mayores.

El turismo, los servicios financieros off shore y las bananas han sido los principales renglones de los mini estados en el Caribe. Los tres son vulnerables, como lo demuestran los recientes acontecimientos.

El Comité de Comercio de la Asociación de Estados del Caribe ha presentado ya propuestas de un Tratamiento Especial y Diferenciado para las Economías más Pequeñas en el ALCA. El trabajo de revisión del borrador del Acuerdo del ALCA, dirigido a identificar dónde se pueden desarrollar disposiciones específicas, continúa.

(Fin)

El Prof. Norman Girvan es Secretario General de la Asociación de Estados del Caribe. Sus puntos de vista no son necesariamente los puntos de vista oficiales de la AEC.

18 de octubre de 2001