Home

Buscar

Comercio
Transporte
Turismo Sustentable
Desastres Naturales

TRATAMIENTO PARA LAS PEQUEÑAS ECONOMÍAS

El Gran Caribe Esta Semana

Norman Girvan

La semana pasada hubo un desacuerdo público entre CARICOM y E.U.A por las recientes negociaciones del ALCA. Los puntos de contradicción se refieren tanto a la esencia como al procedimiento. Tienen que ver en definitiva con el tratamiento a las pequeñas economías dentro del ALCA y en qué medida estas economías lograrán coordinar en el proceso sus posiciones negociadoras.

Los aspectos de naturaleza substancial están relacionados con el arancel base a fijarse como punto de referencia para las reducciones arancelariasdentro del ALCA, especialmente para los productos agrícolas. La inquietud de CARICOM es que las propuestas actuales que se plantean ante el ALCA traerían como resultado la exposición de sus industrias agrícolas domésticas a una feroz competencia a las importaciones , sin que dichas industrias puedan contar con otras fuentes de apoyo para la agricultura como es el caso de los países más grandes. De ahí que la posición de CARICOM haya sido vincular las negociaciones sobre el arancel base a la profundización de las disciplinas sobre subsidios y al establecimiento de salvaguardias para la agricultura de las pequeñas economías.

En cuanto a los asuntos de procedimiento, estos tienen que ver con el tiempo que se les otorgará a los países para que informen sobre sus respectivos aranceles básicos actuales. La fecha límite propuesta del 15 de octubre de 2002, ha sido la fijada para completar el proceso, alrededor de la celebración de la reunión Ministerial del ALCA en Quito, planificada para finales de ese mismo mes. A Caricom, quien pidió más tiempo para salvar las dificultades en cuanto a capacidad de los países más pequeños, le fue consedida una extension para la la fecha límite hasta el 14 de diciembre de 2002.

En el fondo del asunto están las diferentes interpretaciones en cuanto a qué es lo que constituye un tratamiento justo para las pequeñas economías dentro del proceso del ALCA. La Declaración de Buenos Aires, aprobada por los Ministros de Comercio del ALCA en abril de 2001, reafirmó el compromiso de "tomar en cuenta, al diseñar el ALCA, las diferencias existentes en los niveles de desarrollo y tamaño de las economías", y de reconocer tales disparidades en las negociaciones del ALCA.

El compromiso fue reafirmado posteriormente en la Declaración de Quebec, aprobada en la III Cumbre de las Américas a finales de ese mes, en la que 34 líderes del hemisferio acordaron que "le conceden una gran importancia al diseño de un Acuerdo que tome en cuenta las diferencias en tamaño y los niveles de desarrollo de las economías participantes".

Este es también un principio básico de la Asociación de Estados del Caribe (AEC), integrada por 25 Estados Miembros. Tanto en la I Cumbre de la AEC, celebrada en 1995, como en la 2da, efectuada en 1999, se hicieron declaraciones similares. La III Cumbre, llevada a cabo en diciembre de 2001, fue más allá. Los líderes políticos apoyaron una declaración sobre el Tratamiento Especial y Diferenciado para las Pequeñas Economías en el Contexto del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA); (disponible en el sitio en Internet de la AEC) http://www.acs-aec.org/III_summit/Spanish/small_economies_sp.htm
El documento le confiere un contenido más sustantivo al amplio principio aceptado por los líderes políticos y los Ministros de Comercio, ya que hace una relación de 9 principios específicos y 9 tipos de medidas que deberían ser aplicadas a las pequeñas economías. Entre las recomendaciones está la flexibilidad en la implementación y en la aplicación de normas, niveles más bajos de requerimientos en ciertas disciplinas y periodos de implementación más extensos. La aplicación de la flexibilidad constituye un aspecto básico en el caso de las pequeñas economías.

Uno de los objetivos que perseguía la Declaración de la Cumbre de la AEC era trabajar en la coordinación de las posiciones negociadoras de los países de la Asociación, en estos temas, dentro del ALCA. A ello se suma que la mayoría de las economías más pequeñas en el hemisferio pertenecen a CARICOM y Centroamérica, y que en la Cumbre CARICOM-Centroamérica, celebrada en Belice en febrero de este año, los líderes de ambas subregiones acordaron también trabajar en la coordinación de posiciones en las negociaciones comerciales internacionales.

Ahora estos compromisos están siendo probados en la práctica. Los aspectos que han salido a la luz constituirán una prueba crucial de la solidaridad de los países del Gran Caribe en las negociaciones del ALCA.

El Profesor Norman Girvan es el Secretario General de la Asociación de Estados del Caribe. Las opiniones que aquí se expresan no son necesariamente los puntos de vista oficiales de la AEC. Los comentarios pueden ser enviados a mail@acs-aec.org.

(fin)

1 de julio, 2002

   
Asociación de Estados del Caribe © 2007
Favor dirigir sus preguntas/comentarios/sugerencias a:

5-7 Sweet Briar Road, St. Clair, P.O. Box 660, Port of Spain, Trinidad and Tobago, West Indies
Tel: (868) 622 9575 | Fax: (868) 622 1653
mail@acs-aec.org
-- http://www.acs-aec.org