EL SECTOR PRIVADO SE MOVILIZA

El Gran Caribe Esta Semana

Norman Girvan

Pasando a la acción, con el inicio de las discusiones para un Area de Libre Comercio E.U.A-Centroamérica, los empresarios de América Central, al igual que sus homólogos de la CARICOM, se han movilizado para asegurar su aporte en las negociaciones comerciales.

El 26 de febrero, en El Salvador, se lanzó un Consejo Empresarial Centroamericano, que agrupa a las organizaciones nacionales del sector privado de los cinco países centroamericanos, Panamá y la República Dominicana. Los líderes empresariales aprobaron también una declaración sobre los principios para el Area de Libre Comercio E.U.A-Centroamérica. Las Cámaras de Comercio Americanas de América Central se han reunido con varios Presidentes ofreciéndoles su ayuda en las negociaciones.

En las últimas semanas los Presidentes y Ministros de Comercio y Economía han celebrado varias reuniones preparándose para la cumbre E.U.A-Centroamérica, a celebrarse el 24 de marzo, donde se discutirá la propuesta Area de Libre Comercio E.U.A-Centroamérica.

Para que las negociaciones reales comiencen, el senado norteamericano tiene que seguir al Parlamento en la aprobación de la legislación para conceder la Administration Trade Promotion Authority. Sin embargo, las condiciones hasta el momento adscritas a la TPA pudieran reducir significativamente los beneficios de América Central a partir de las exportaciones de textiles y confecciones a los E.U.A.

Este será un factor en las negociaciones que además tendrá implicaciones para el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

Otra interrogante es hasta qué punto Centroamérica negociará en bloque. Los sindicatos aduanales de la sub-región no entrarán en vigor hasta el 2005, y algunas negociaciones están sugiriendo que cada país debe hacer una lista en “negativo” de los productos sensibles a ser excluidos del comercio libre.

Sugieren un amplio marco para el acuerdo E.U.A-Centroamérica, complementado con acuerdos a nivel de país que sean negociados de forma bilateral. Hasta el momento este enfoque no encuentra apoyo en los E.U.A. 

Un tercer aspecto es el grado de asimetría que brindará el acuerdo. Los empresarios de  Centro América han declarado que este principio debe ser esencial para el Area de Libre Comercio con los E.U.A, dadas las tremendas dificultades que enfrentarán para competir con importaciones libres de impuestos procedentes de Estados Unidos, especialmente productos agrícolas, los cuales se benefician a partir de grandes subsidios estadounidenses.

Los Ministros de Comercio y de Relaciones Exteriores han dejado sentada su insistencia en que la eliminación de estos subsidios debe constituir una condición del Area de Libre Comercio.

El problema de la asimetría (no-reciprocidad) es clave en el principio del Tratamiento Especial y Diferenciado que está en estos momentos reexaminando la OMC.

La no reciprocidad está vinculada a un cuarto tema: el impacto fiscal de un Area de Libre Comercio. Los Gobiernos centroamericanos perciben un promedio de un 20 porciento de sus ingresos a partir de los impuestos al comercio y alrededor de un 50 porciento de las importaciones vienen de los E.U.A. Las posibles pérdidas en ingresos son significativas. 

Además de las disposiciones sobre tarifas especiales, los Gobiernos necesitarán ayuda para reformar sus sistemas impositivos con el fin de recuperar tales pérdidas en ingresos. Otros países del Caribe, particularmente los de la OECO, enfrentan problemas similares

Un quinto aspecto en las negociaciones es el papel de la ayuda financiera. Los negociadores estadounidenses están insistiendo en que el acuerdo se limitará al comercio. Fuentes centroamericanas apuntan, sin embargo, hacia la existencia de una Alianza para el Desarrollo Sostenible en América Central.

A algunos les gustaría ver que se incluye, como parte de un amplio paquete de comercio y ayuda para la subregión, un mayor financiamiento de E.U.A para la Alianza. Sobre esto existen precedentes, en los acuerdos UE-ACP y, hasta cierto punto, en el Plan-Puebla-Panamá entre México y América Central.

CARICOM y otros países pequeños de la región del Gran Caribe seguirán muy de cerca este proceso, ya que el acuerdo E.U.A.-Centroamérica establecerá precedentes para el tratamiento a las pequeñas economías en el ALCA.

(Fin)

El Prof. Norman Girvan es Secretario General de la Asociación de Estados del Caribe. Sus puntos de vista no son necesariamente los puntos de vista oficiales de la AEC. Los comentarios se pueden enviar a mail@acs-aec.org.

 

15 de Marzo del 2002