CONVERSACIONES SOBRE EL ACUERDO DE LIBRE COMERCIO EU - CENTROAMÉRICA

El Gran Caribe Esta Semana

Norman Girvan

Esta semana altos funcionarios procedentes de cinco países de Centroamérica y de los Estados Unidos, sostendrán su primera reunión, en Washington, para discutir los términos de un acuerdo de libre comercio EU - Centroamérica.

La iniciativa de los EU, que fuera anunciada por el Presidente Bush en enero, ha sido acogida con entusiasmo por los líderes de América Central. Este acuerdo le ofrecería a las exportaciones de productos agrícolas y manufacturados de América Central, como textiles y confecciones, un acceso garantizado a largo plazo al mercado norteamericano. En el año 2000, Centroamérica envió el 43% de sus exportaciones a los Estados Unidos.

América Central disfruta ya de un acceso libre de impuestos para una amplia gama de exportaciones, en virtud de la Ley de Recuperación del Comercio de la Cuenca del Caribe (CBTRA, según sus siglas en inglés). Un Acuerdo de Libre Comercio con todas las de la ley con los Estados Unidos, significará acceso recíproco para las importaciones norteamericanas a los mercados de América Central. Algunos negocios domésticos agrícolas e industriales en Centroamérica están preocupados por su capacidad de competir con importaciones libres de impuestos y están pronosticando la posibilidad de que ocurran pérdidas de empleos si no se establecen medidas de transición adecuadas.

Es probable que un Acuerdo de Libre Comercio EU - Centroamérica cubra otras áreas también, como la inversión, la competencia y la adquisición gubernamental, las que han sido incluidas en NAFTA y en la propuesta ALCA.

Resulta significativo que EU no ofreciera a CARICOM un Acuerdo de Libre Comercio en la reunión celebrada en Las Bahamas a principios de febrero. En sus declaraciones el Representante de Comercio Exterior de los Estados Unidos indicó que las prioridades para el 2002 son la aprobación de la Autoridad Promotora del Comercio, la conclusión de acuerdos de libre comercio con Chile y América Central y garantizar la participación de los países en desarrollo en una nueva ronda de negociaciones de la OMC, entre otros aspectos.

Esto pudiera significar un ligero cambio en la estrategia de la Administración con respecto al ALCA. En los últimos meses han surgido varios escollos en el camino por concluir a tiempo las negociaciones del ALCA: en lo fundamental, el escepticismo brasileño, el descalabro económico argentino y las dificultades con el Congreso para asegurar la aprobación de la Autoridad Promotora del Comercio.

Aunque está oficialmente comprometida a mantener el ímpetu del proceso del ALCA, la Administración norteamericana puede que esté buscando también una estrategia de «círculo de expansión», creando una zona hemisférica de comercio libre mediante decretos, comenzando con Chile y América Central y quizás el Grupo Andino.

No está claro aún qué puede significar una estrategia como esta en la búsqueda de un tratamiento especial para las pequeñas economías dentro del ALCA. Ello depende en mucho de los términos de los Acuerdos bilaterales de Libre Comercio que se puedan negociar con los Estados Unidos.

Si un Acuerdo de Libre Comercio EU - Centroamérica ofrece un acceso de mercado recíproco, simétrico, surgirá entonces una presión mayor sobre el resto de los países más pequeños y menos desarrollados del hemisferio a hacer lo mismo. Por otro lado, si se garantizan concesiones en áreas claves, como flexibilidad en la aplicación de normas, garantías, periodos más largos de transición y áreas de no-reciprocidad, ello representaría un valioso precedente en las negociaciones que involucran a CARICOM, la República Dominicana y el Grupo Andino.

La Cumbre CARICOM—Centroamérica, a inicios de febrero, acordó que los dos grupos debían trabajar más unidos en el intercambio de información y en la coordinación de posiciones en las negociaciones comerciales internacionales. Esto sería de gran valor en las venideras negociaciones EU - Centroamérica sobre un Acuerdo de Libre Comercio. El concierto entre los dos sub-grupos no podía haber llegado en mejor momento.

(Fin)

El Prof. Norman Girvan es Secretario General de la Asociación de Estados del Caribe. Sus puntos de vista no son necesariamente los puntos de vista oficiales de la AEC. Los comentarios se pueden enviar a mail@acs-aec.org.

22 de febrero del 2002