PENSANDO LO IMPENSABLE – CARGAMENTOS NUCLEARES

El Gran Caribe Esta Semana

Norman Girvan

Hace dos semanas el Primer Ministro Lester Bird, de Antigua, sumó su voz a la de otros que condenan el paso de desechos nucleares por el Mar Caribe. Su declaración se hace eco del “rechazo enérgico y total” de estos cargamentos que expresara la Cumbre de la AEC el pasado diciembre. En la Cumbre de turismo de la CARICOM, celebrada ese mismo mes, se hicieron patentes opiniones similares. Estas expresiones llegan en medio de informes de que un nuevo cargamento está a punto de tener lugar o incluso que ya se efectuó.

Los cargamentos de desechos nucleares desde Gran Bretaña y Francia hacia Japón se iniciaron en 1992. Según una fuente autorizada, estos envíos continuarán, al menos, hasta el 2014, a razón de uno o dos por año. Los materiales que se transportan son plutonio, desechos nucleares altamente vitrificados (HLW) u óxido mezclado de plutonio-uranio (MOX). Todos ellos son altamente radioactivos y tóxicos. Se han venido utilizando tres rutas: la ruta del sur de Africa, a través del cabo de Buena Esperanza, la ruta de América del Sur, pasando por el Cabo de Hornos, y el Canal de Panamá, atravesando el Mar Caribe.

Se sabe que en enero de 1998, marzo de 1999 y diciembre de 1999 abordo de una embarcación británica, utilizando la ruta del Caribe, se transportó un total de 204 contenedores de HLW, revestidos por bloques de cristal que pesaban 1000 libras cada uno.

Las posibles consecuencias de un accidente o de un ataque terrorista a uno de estos cargamentos, se resumen en un artículo del Profesor Jon Van Dyke, de la Facultad de Derecho William S. Richardson, de la Universidad de Hawai:

"Estas sustancias venenosas altamente tóxicas y de larga duración pueden poner en peligro grandes poblaciones costeras o dar lugar a una zona oceánica ecológicamente muerta durante miles de años. Son extremadamente difíciles de manejar y el equipo necesario para rescatarlas en caso de accidente no se ha desarrollado todavía. Los representantes británicos reconocen que en caso de hundimiento de una embarcación “es bastante probable que su recuperación, en algunos lugares, no se pueda efectuar”. Si un barco que transporta este tipo de carga choca con otro, provocando un incendio abordo duradero y de temperaturas muy elevadas, las partículas radioactivas pueden ser transportadas por el viento, exponiendo a graves peligros de supervivencia a todas las formas vivientes de los alrededores."    
(http://www.hawaii.edu/law/facpubs/mima101899.htm).

Los países responsables de los cargamentos insisten en que ellos cumplen con las regulaciones internacionales de la Organización Marítima Internacional (OMI) y de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA) e invocan los derechos del tráfico marítimo, reconocidos en el Derecho Internacional del Mar.

Pero las naciones cuyas costas están dentro de las rutas utilizadas para estos transportes --el Caribe; Brasil, Argentina y Chile; Sudáfrica; las naciones insulares del Pacífico, Nueva Zelandia y Corea – se han opuesto constantemente a los cargamentos que pasan por sus aguas territoriales o Zonas Económicas Exclusivas (ZEE). Estas naciones apuntan hacia lagunas importantes y asuntos no resueltos dentro de las actuales regulaciones de la OMI y la IAEA, y la obligación de preservar y proteger el medioambiente marino, impuesta por el Derecho Internacional del Mar.

Los temas que quedan pendientes o que no han sido abordados de forma adecuada incluyen las responsabilidades de rescate, la culpabilidad por los daños causados, las normas de seguridad de los toneles, las obligaciones de consultar y notificar con anticipación a los estados costeros involucrados, y la preparación de evaluaciones medioambientales y de planes de contingencia para manejar emergencias costeras.

Para llevar adelante su estrategia, los países del Caribe han estado presionando a las Naciones Unidas para que declare al Mar Caribe como un “Area Especial en el Contexto del Desarrollo Sustentable”. En la próxima columna seguiremos hablando de este tema.

(Fin)

El Prof. Norman Girvan es Secretario General de la Asociación de Estados del Caribe. Sus puntos de vista no son necesariamente los puntos de vista oficiales de la AEC. Los comentarios se pueden enviar a mail@acs-aec.org.

17 de enero del 2002