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¿CUANTO ES DEMASIADO?
El Gran Caribe Esta Semana Jasmin Garraway
En el
2004 la Organización de Turismo del Caribe reportó un aumento en la
llegada de turistas a la región de un 7.2%, y en el 2003 un incremento
en las tasas de ocupación del orden del 7.9%. |
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Los pasajeros que viajan en cruceros hacia el Caribe también se acrecentaron, un 13.9% durante este mismo periodo, con lo cual se mantiene la tendencia en este sector que comenzara a finales de la década de los años 80. Desde ese entonces, el turismo de cruceros hacia la región se ha ido incrementado a un ritmo constante, siguiendo un promedio de crecimiento anual de un 7.3%, ante un 4.9% del turismo en tierra. Durante el periodo 1995-1999, entraron en servicio 44 cruceros nuevos y los contratos actuales incrementarán las terminales de cruceros existentes en otro 16% para el 2007. Los cruceros, por ende, adquirirán no solo las embarcaciones más grandes, sino también la mayoría de las nuevas naves que se hagan a la mar en el Caribe. Tal y como se presenta la situación en estos momentos, el Caribe recibe actualmente cerca del 50% de toda la capacidad del negocio de cruceros de América de Norte. En dos de los destinos del Caribe estudiados, las estadísticas revelan que el promedio de visitantes de cruceros representó ya, diariamente, el 19% y el 26% de la población total. Además de la corriente mayoritaria de turistas que buscan unas vacaciones de sol, mar y arena, el número de viajeros hacia la región con un interés especial, como son los ecoturistas, también está aumentando. Los países que han confrontado dificultades para desarrollar una industria turística tradicional, han contado con nuevas oportunidades para atraer el creciente nicho de mercado que son los ecoturistas. Destinos como Costa Rica, Belice y Dominica, están implementando ahora estrategias dirigidas a desarrollar este tipo de turismo alternativo. Los esfuerzos del Gobierno de Belice han alcanzado éxitos importantes. En 1999, 49.4% de los 172 292 turistas que visitaron el país, fueron a los sitios mayas; 12.8% visitaron los parques y reservas, y el 87% las cuevas y barreras coralinas. Una vez que el ecoturismo tiene lugar tradicionalmente en áreas cuyos ecosistemas son frágiles y a veces hasta poco comunes, este tipo de turismo puede incluso ser hasta más dañino si se desarrolla sin regulación alguna. El Consejo Mundial de Viajes y Turismo prevé que el Turismo en el Caribe experimentará una tasa de crecimiento anual de un 5.5% entre el 2000 y el 2010. Aunque algunos ven estas cifras con júbilo, al propio tiempo surge el problema de la densidad provocada por el arribo de visitantes. Para los destinos más pequeños, el aumento de la entrada de turistas da lugar a un dilema incluso mayor, y algunos hacedores de política se preguntan “cuánto es demasiado”. Reconociendo los varios beneficios que el turismo en general puede traer a un destino, los planificadores tienen que procurar el empleo de técnicas probadas y comprobadas para facilitar el desarrollo del turismo sustentable. Algunas de estas “herramientas de la sustentabilidad” caen dentro de varias categorías y han sido utilizadas con éxito en toda la región. Ellas incluyen regulaciones de la industria, impuestas por el Gobierno en forma de restricciones en materia de planificación, y leyes que rigen las prácticas dentro del negocio. Algunas son regulaciones que emanan también de asociaciones profesionales y órganos internacionales, materializadas en acuerdos internacionales y lineamientos para los Gobiernos, mientras que otras son impuestas a la industria por ella misma. La mayor parte de los países de la región han empleado medidas para la protección de los recursos, y han promulgado una legislación y establecido instituciones para la planificación del uso del suelo, control del desarrollo y sistemas de parques y áreas protegidas. En algunos casos se necesitan regulaciones para fortalecer el manejo de las áreas protegidas. Igualmente se impone actualizar la legislación y mejorar los niveles de monitoreo técnico y del personal de ejecución para poner en efecto la legislación existente. Se cuenta con técnicas de manejo del visitante para controlar el movimiento de los turistas, y la realización de Evaluaciones del Impacto en el Medioambiente se ha convertido en una herramienta valiosa para los hacedores de la política con el objeto de impedir la degradación medioambiental. No obstante, algunos sostienen la opinión de que las Evaluaciones del Impacto en el Medioambiente pueden ser manipuladas, ya que los resultados responden a la información que se aporte. El concepto de Capacidad de Ocupación generalmente se acepta como otra útil herramienta en la determinación de los niveles aceptables de turismo. La idea es definir la cantidad de turistas que un área dada puede acomodar antes de que el volumen comience a crear problemas. Esta determinación le permitirá a las autoridades manejar y contener el turismo dentro de límites aceptables. Existen muchas otras técnicas, y los destinos en surgimiento se pueden beneficiar a partir de las experiencias y las mejores prácticas de destinos más maduros en la Región del Gran Caribe.
La Sra. Jasmin Garraway es la Directora de Turismo Sustentable de la Asociación de Estados del Caribe. Los puntos de vista expresados no son necesariamente los puntos de vista oficiales de la AEC. Comentarios y reacciones pueden ser enviados a mail@acs-aec.org
(fin) 21de junio de 2005
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