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EL LIDERAZGO REGIONAL POTENCIA LA INTEGRACIÓN
El Gran Caribe Esta Semana Rubén Silié La AEC no es una creación artificial, ni es algo casual, es una realidad que recoge los imperativos de un conjunto de países que si bien conviven en un "mosaico cultural" caracterizado por la diversidad, han puesto por delante sus afinidades regionales y lazos históricos comunes. Existe la conciencia de que estamos frente a la inserción inminente en la globalización, sobre la base de la competitividad económica y de un marco institucional de carácter internacional que adquiere cada día mayor peso a lo interno de los aparatos institucionales propios de los países. |
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Crece la convicción de que la cooperación internacional requiere de esquemas regionales de integración cada vez más fuertes, tanto por la capacidad de negociación, el tamaño de las poblaciones como la dimensión de los mercados. Si bien no se cuenta aun con los niveles óptimos de confianza entre los estados que la integran, la AEC tiende a ser un espacio regional, donde se han venido desarrollando un conjunto de procedimientos y prácticas tendientes a coordinar trabajos en forma horizontal y sin jerarquía entre los países. Esto no ha sido tan difícil pues se trata de un conjunto de Estados, que para su puesta en contacto, han escogido las ventajas de la cooperación en lugar de las dificultades del conflicto. Esas nociones arriba enunciadas han contribuido, sin dudas a incrementar la calidad de las relaciones entre los Estados; facilitando la oportunidad de construir diagnósticos compartidos; lo mismo que desarrollado una visión de futuro respecto de temas relevantes para el Gran Caribe. Estos sobresalientes rasgos de la AEC son los que a mi entender evidencian su pertinencia en sentido histórico; por lo tanto, son los que debemos reforzar para profundizar en los objetivos de cooperación, cuyo punto de partida es el compromiso y la definición clara de un patrón de relaciones basado en la reciprocidad. En tal sentido, quizás ha faltado compatibilizar de manera más estrecha, intereses y objetivos que generen un posicionamiento común, frente a un conjunto de temas propios del Gran Caribe, para que sean igualmente aceptados por todos. Esta es una de las tareas más delicadas, pues se trata de países muy disímiles, en cuanto a recursos y capacidades para impulsar los proyectos de la AEC. Este último aspecto puede ser compensando cuidando de que el trabajo de la entidad se mantenga enfocado hacia los cuatro temas prioritarios (turismo sustentable; transporte; comercio y desastres naturales), pues la focalización resaltaría los resultados ventajosos de la cooperación tanto para los que pueden más como para los que pueden menos. En distintas ocasiones se han mencionado las contradicciones que existen en el seno de la AEC, como uno de los obstáculos que dificultan profundizar la cooperación entre sus integrantes; sin embargo, si bien esas contradicciones existen, no se puede decir que estas sean estructurales o antagónicas; en consecuencia, pueden ser superadas. En ese sentido no se debe olvidar que cada uno de los países tiene su idiosincrasia política y que no tienen que coincidir en todo lo que hagan internamente, incluso hacia el exterior. El compromiso es de actuar juntos en los temas que fueron escogidos para asociarse. Se trata de naciones soberanas que tomaron la decisión de trabajar juntas en torno a objetivos comunes bien específicos. En la actualidad se está trabajando mucho para ampliar la esfera de integración de los distintos esquemas propios del caribe y América Latina y de hecho existe un fuerte movimiento de abajo hacia arriba y de arriba hacia abajo, que busca la ampliación en ambos sentidos de dicha esfera integradora. Estos ingentes movimientos últimamente desarrollados por los principales líderes de la Región potencian el rol de la AEC como espacio para incrementar la cooperación y apoyar los esfuerzos integracionistas.
Dr. Rubén Silié Valdez es el Secretario General de la Asociación de Estados del Caribe. Los puntos de vista expresados no son necesariamente los puntos de vista oficiales de la AEC. Comentarios y reacciones pueden ser enviados a mail@acs-aec.org
(fin) 08 de marzo, 2005
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