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GOBERNABILIDAD, INTEGRACION Y SEGURIDAD
El Gran Caribe Esta Semana Rubén Silié Desde que el término gobernabilidad ingresó al argot de las ciencias sociales en los años ochenta tuvo una gran aceptación, pues ofrecía una nueva óptica de enfoque al tema del Estado. Dada la crisis del modelo de Estado interventor, se empezó a dar mayor importancia a la relación entre gobierno y sociedad, en el entendido de que uno y otro debían reconocerse mutuamente como los actores de la acción política principal. |
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El estudio de las relaciones políticas desde la perspectiva de la gobernabilidad, en el enfoque de Antonio Camou(i) es una cuestión que alude a la calidad de los gobiernos, tomando en cuenta los aspectos relacionados con la eficacia/eficiencia; la legitimidad y la obligación de ofrecer las mejores condiciones de vida para los ciudadanos, garantizando un equilibrio entre Estado y sociedad y finalmente el autor destaca la obligación de garantizar la estabilidad, tomando en cuenta las demandas sociales y evitando los conflictos sociales. En tal sentido, se impone la noción de responsabilidad compartida como práctica ciudadana, que reivindica la condición de sujetos de los ciudadanos, quienes asumen su responsabilidad para dejar de ser objetos de los gobernantes; con lo cual, la sujeción por miedo a las acciones gubernamentales ha quedado atrás y se reivindica el pluralismo político como base del acuerdo democrático de las naciones. Esos aspectos presentados de forma tan general son los puntos de referencia para valorar lo que se entendería por buen gobierno. Esta nueva visión actualmente imperante nos enseña que el ejercicio gubernamental no es una razón de fuerza sino un proceso de construcción de consenso. Igualmente, esa nueva onda de la política ha destacado la importancia de manejar un sistema de valores éticos relacionados con el respeto a los derechos sociales y económicos, la transparencia, la rendición de cuentas y la lucha contra la corrupción. Nos interesa destacar que esas nociones son planteadas en el plano internacional, cuyos organismos se han convertido en una fuente importante de legitimación para los gobiernos locales. La llamada política de cumbres es un mecanismo que obliga a los Estados independientes a sujetarse a los valores y principios acordados en los organismos internacionales o en los esquemas de integración regional, con la finalidad de garantizar el funcionamiento de la democracia. El peso de la política internacional va de suyo con la globalización que ha ido creando la conciencia de que la dimensión de los problemas locales tiene un alcance mundial; por lo que la solución de los mismos debe hacerse desde la óptica de la globalización. A su vez, los avances de ese proceso mundial ha incorporado el tema de seguridad, pues la gobernabilidad mundial pasa por unas reglas claras que garanticen un mundo seguro. Para incorporar el tema de la seguridad en el nuevo contexto de la globalización ha sido necesario cuestionar la vieja doctrina de seguridad nacional, de vocación, agresiva, expansionista y basada esencialmente en el uso de la fuerza y sujeta al interés de los Estados. La globalización y la noción de gobernabilidad arriba descritas han servido de contexto para definir una nueva noción de seguridad, "centrada en las personas, no en los Estados"(ii). Hasta los años ochenta predominaba la idea de que el gasto militar era la clave para garantizar la seguridad, ello así a pesar de que el siglo veinte fue un período de gran inseguridad en la región y el mundo. "Según la definición de la Comisión de la Seguridad Humana, la seguridad humana consiste en proteger la esencia vital de todas las vidas de una forma que realce las libertades humanas y la plena realización del ser humano..." He aquí, como la goblalización trae de la mano la gobernabilidad, la integración y la seguridad. Para insertarnos en la globalización lo haremos desde algún esquema de integración y para integrarnos requerimos de una noción de seguridad "centrada en las personas".
Dr. Rubén Silié Valdez es el Secretario General de la Asociación de Estados del Caribe. Los puntos de vista expresados no son necesariamente los puntos de vista oficiales de la AEC. Comentarios y reacciones pueden ser enviados a mail@acs-aec.org
(fin) 15 de febrero de, 2005 (i) Antonio Camou: “Los desafíos de la gobernabilidad”. México 2001 (ii) Comisión de la Seguridad Humana: "La seguridad humana ahora." 2003
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