La
revisión ha sido un mandato emitido por la Asamblea General
de las Naciones Unidas para ser llevada a cabo a la luz del resultado
de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible, la cual reconoció
que los SIDS son un caso especial tanto para el ambiente como para
el desarrollo y que a pesar de que estos continúan avanzando
hacia su desarrollo sostenible, están siendo restringidos cada
vez más por la interacción de factores adversos en el
entorno internacional actual. La revisión no será una
tarea pequeña, si se consideran las complejas y arduas negociaciones
que tuvieron lugar en Johannesburgo.
Como se reconoce internacionalmente, los SIDS también incluyen
países costeros de baja elevación que comparten similares
desafíos de desarrollo sostenible, incluyendo población
pequeña, falta de recursos, lejanía, susceptibilidad
a los desastres naturales, excesiva dependencia del comercio internacional
y vulnerabilidad a los desarrollos internacionales. Adicionalmente,
padecen la falta de economías de escala, altos costos de transporte
y comunicación y administración pública e infraestructura
costosas. Como contraparte, la Organización de Naciones Unidas
ha reconocido que los SIDS son también custodios de grandes
áreas de los océanos del mundo y de significativos recursos
de diversidad biológica.
Esta amplia definición significa que tanto los estados insulares
como los estados continentales del Gran Caribe tienen participación
en el programa de acción de los SIDS; y que la cooperación
a través del espacio regional entero, es vital.
Los SIDS continúan haciendo tenaces esfuerzos para movilizar
recursos internos para el desarrollo sostenible. Esos esfuerzos, sin
embargo, necesitan ser complementados por recursos externos, que deberían
ser proporcionados sin condición alguna, para afrontar efectivamente
sus requerimientos de desarrollo. Desafortunadamente, la tendencia
durante los últimos diez años ha sido hacia la disminución
de estos recursos, según se reconoció tanto en la Cumbre
Mundial sobre Desarrollo Sostenible como en la Conferencia de Monterrey
sobre Financiamiento para el Desarrollo. También en este contexto,
la creciente importancia de la cooperación Sur-Sur en el clima
económico internacional actual, no puede ser subestimada.
El resultado de la Cumbre de Johannesburgo es de especial importancia
para todas las organizaciones y agencias que actualmente trabajan
en la región del Gran Caribe, ya que pasó por grandes
penas para subrayar el rol esencial de las organizaciones regionales
y sub-regionales en el fortalecimiento de los tres pilares del desarrollo
sostenible (económico, social y ambiental). La Cumbre Mundial
sobre Desarrollo Sostenible, al enfatizar el valor de la cooperación
regional, también hizo notar que las medidas para fortalecer
los arreglos institucionales para el desarrollo sostenible, deben
incluir efectividad y eficiencia crecientes mediante la limitación
de sobre-posición y duplicación de las actividades de
las organizaciones internacionales, con base en sus mandatos y ventajas
comparativas.
Aparte de beneficiarse de las excelentes y muy completas presentaciones
expuestas por todas las delegaciones, al menos un participante no
pudo ayudar sino a ser golpeado por la complejidad aturdidora, superposición
y duplicación de iniciativas en las áreas del comercio,
el transporte, el turismo sustentable, los desastres naturales, etc.
que están siendo actualmente emprendidas con respecto a los
SIDS en nuestra región. Dada la escasez de recursos internacionales
para los países en desarrollo, mediante la competencia en la
misma "piscina", las organizaciones regionales únicamente
aseguran que los "nadadores" más fuertes, ganan.
Debe ser buscado un mecanismo regional para afrontar esta circunstancia.
Si, al demandar la cooperación de la comunidad internacional
para el desarrollo sostenible sobre la base de las reconocidas "responsabilidades
comunes pero diferenciadas" entre las naciones desarrolladas
y las naciones en desarrollo, nosotros neutralizamos los recursos
mediante la dilución, las entidades regionales caerán
una vez más bajo fuego en Mauricio.