“Tan solo hay una cosa peor en la vida que se hable de uno, y esa es que no se diga nada de uno.” Oscar Wilde A pesar de que pareciera contrario a lo intuitivo, la atención reciente de la prensa con relación a la AEC es bienvenida, ya que me permite adentrarme en un mea culpa colectivo en nombre de la Secretaría, siendo evidente que podemos haber descuidado nuestra estrategia de comunicaciones dando por sentada nuestra fama (no obstante que nos alegramos de que nuestra página de Internet sea útil). En nuestro 10º Aniversario y ante la inminencia la IV Cumbre que se llevará a cabo en Panamá, el renacido interés debe ser un buen augurio. No obstante que la falta de publicidad pueda ser culpa de nuestro exiguo presupuesto (disminuido en 33% en diez años), mediante la determinación de sus Miembros, con la pequeña ayuda de la Secretaría, la Asociación puede señalar resultados concretos. Algunos hechos sobresalientes: La política de la AEC para “Unir al Caribe por Aire y Mar” reconoce la necesidad imperativa de tratar la situación dramática del transporte aéreo en el Gran Caribe y llevó a la Asociación a negociar su Acuerdo sobre Transporte Aéreo para ofrecer un marco legal que proporcione una variedad de opciones de servicio aéreo, en tanto que asegure el más alto grado de salvaguardia y seguridad operacionales en la aviación civil internacional y enfrente la necesidad urgente de una política general de aviación para el Gran Caribe por medio de la cual los Miembros puedan ser orientados en sus arreglos de aviación para una selección más amplia de rutas, transportistas y servicios mejorados. La AEC, con otras organizaciones, también está desarrollando una Base de Datos Marítimo Portuaria que incluye costos de fletes y servicios disponibles, para paliar el impacto del círculo vicioso de “no comercio por la falta de transporte/no transporte por falta de comercio” en nuestra región, usual e injustamente achacado a los transportistas. El Convenio de la AEC que Establece la Zona de Turismo Sustentable del Caribe (ZTSC) crea la primera zona de esta índole en el mundo proporcionando criterios y mecanismos cuantificables para certificar destinos específicos. El objetivo de la ZTSC es establecer una unidad geográficamente determinada, rica y diversa en el aspecto cultural, socioeconómico y biológico en la cual el desarrollo del turismo dependerá de la sustentabilidad como se define internacionalmente. En otras palabras: El Convenio permitirá a los Miembros la oportunidad de desarrollar y coordinar estrategias en áreas tales como la participación de la comunidad en las actividades y ganancias del turismo, el medioambiente, tecnologías para la sostenibilidad, políticas e instrumentos económicos, mercados turísticos, indicadores de sostenibilidad en el turismo, transporte aéreo y marítimo y colaboración entre los sectores público y privado, entre otras. La AEC identificó anteriormente que incrementando la capacidad de los Miembros, especialmente la de los más vulnerables, para mitigar los devastadores efectos de los desastres, que año tras año azotan nuestra región con creciente frecuencia y severidad, es una prioridad, e hizo arreglos para establecer un sistema de cooperación en esta área. El impacto adverso de los desastres, de permanecer desatendido, continuará teniendo funestas consecuencias para el desarrollo sostenible de nuestra región y por lo tanto requiere el establecimiento urgente de un marco de trabajo legal que promueva la cooperación para la prevención y manejo de los desastres. El Acuerdo de la AEC para la Cooperación Regional en Desastres Naturales fue firmado en 1999. Reconociendo que el comercio intra-Caribeño representa menos del 8% del comercio total de sus Miembros, la AEC se ha embarcado en varias iniciativas para tratar esta lamentable situación. Se continúa trabajando con relación a obstáculos al comercio en bienes y servicios, así como en la promoción y protección de inversiones, teniendo en cuenta las necesidades especiales de las pequeñas economías. Reconociendo también de nuevo que no puede culparse a la industria naviera del escaso comercio, el Foro Empresarial del Gran Caribe destaca como una iniciativa de la AEC que, en coordinación con las organizaciones de promoción de la región, busca promover el comercio mediante la coordinación de reuniones de negocio durante un período de dos días, proporcionando valiosas oportunidades para que importadores y exportadores se visiten mutuamente para desarrollar oportunidades de negocios intra-Caribeños. Más de 1200 empresarios de la AEC han asistido al evento en los últimos 5 años y la última edición del Foro en la República Dominicana, logró negocios iniciales del orden de los US$5.000.000 en un solo día. Hay un viejo proverbio Latino que reza que “Nadie es Profeta en su tierra”, pero, aunque al parecer tenemos problemas de reconocimiento en nuestros propios países, el trabajo de la AEC no ha pasado desapercibido por parte de la comunidad internacional. La AEC, mediante su efectividad, transparencia y amplia base de membresía, se ha ganado el respeto y ayúdale apoyo de gobiernos ultraregionales, habiendo recibido cooperación técnica y financiera sustancial de países tales como Argentina, Canadá, Alemania, Finlandia, Italia, Corea, Turkía, y el Reino Unido. Esta lista no incluye las contribuciones hechas por los Miembros de la AEC y las organizaciones internacionales, que también son significativas. En 2004, la Unión Europea reconoció a la Asociación como una entidad regional importante, mediante la cual las relaciones entre la UE y el Gran Caribe se pueden profundizar y consolidar, y elogió el progreso hecho por la AEC en la consolidación de la zona de cooperación del Gran Caribe. Aún si todo lo anterior fuese descartado, la AEC sigue siendo el único foro para los países y territorios que viven en y de l Caribe, para interactuar en el mejoramiento de sus oportunidades para el desarrollo sostenible colectivo. El contacto permanente entre los líderes y los funcionarios alrededor de la mesa de la AEC es invaluable para la creación de confianza y la familiarización, lo cual es un prerrequisito para, en palabras del ex Presidente Robinson de Trinidad y Tobago, “convertir al Mar Caribe en un lago” y asegurarse de que, ninguno de nosotros, seamos extraños en las tierras de los demás.
Desde su creación, la AEC ha podido contar no solamente con el apoyo de sucesivos gobiernos de nuestro País Sede, Trinidad y Tobago, como verdaderos creyentes en la causa, sino también con la continua hospitalidad del pueblo Trinitario. Finados son los tiempos en que la Secretaría no era más que el Secretario General y su maletín y hoy la AEC goza de un Sede moderna con lo último en facilidades de comunicación las cuales, entre otros beneficios, nos permite obviar la necesidad de una Valija Diplomática. |