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OJOS QUE NO VEN El Gran Caribe Esta Semana Luis Carpio Del 16 al 18 de noviembre de 2005, líderes mundiales y otras personalidades, se reunirán en Tunis con motivo de la Segunda Fase de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI), bajo el liderazgo de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, dentro de su mandato de “extender los beneficios de las nuevas tecnologías de las telecomunicaciones a todos los habitantes del mundo”, el cual ha guiado sus acciones durante los últimos 140 años en pos de la armonización de las políticas nacionales, para salvar las diferencias tecnológicas y fomentar la interconectividad de los sistemas con el propósito de poner las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) al servicio de la Humanidad. Sentado ante el “Laptop”, con el iPod resonando y CNN muda a no más de un metro, buscando material sobre las TIC para este artículo y comprando “online” cuando se secan las ideas, es fácil pensar que la forma en que vivimos hoy en día sería literalmente irreconocible para las personas de hace solo 100 años. Sin duda, la llamada revolución digital ha cambiado el comportamiento de millones de personas y ha puesto a nuestro alcance herramientas para crear conocimiento, educar a la gente y distribuir información. Ha replanteado las prácticas económicas y comerciales, al igual que la gobernanza en sentido general, incluyendo las relaciones internacionales. Pero, no obstante lo anterior y las aplicaciones para el entretenimiento, la otra cara de los beneficios de la TIC son sus vastas e incumplidas promesas, como se evidencia en lo que se ha llegado a conocer como la Brecha Digital. La 3 ra Ley de Arthur C. Clarke dice que “la tecnología suficientemente avanzada distingues indistinguible de la magia” y aunque muchos de nosotros damos por descontadas los satélites y las noticias en tiempo real y los países desarrollados han logrado integrar con efectividad las TIC al gobierno y la vida cotidiana, el axioma de Clarke sigue siendo aplicable para la gran mayoría de las masas de la humanidad, toda vez que en el mundo en desarrollo aún no vemos más que superficialmente hacerle potencial de las TIC para ayudarnos a satisfacer los prerrequisitos de conocimiento para alcanzar el desarrollo sostenible. Otra promesa de la revolución tecnológica es la aseveración de que mejores comunicaciones entre los pueblos ayudarán a solucionar conflictos y alcanzar la paz y la seguridad. No hay realidad donde esto sea más palpable que en la batalla por la cooperación regional, particularmente donde países con culturas e idiomas diversos comparten una experiencia histórica común y un espacio geográfico semi-cerrado relativamente pequeño, como lo es el Gran Caribe. De hecho, la Declaración que emana de la Fase Uno de la Cumbre reconoce que la integración r egional contribuye al desarrollo de la Sociedad global de la Información y que un elemento indispensable es la cooperación más profunda dentro y entre las regiones. El diálogo regional debe contribuir a la creación de capacidad a escala nacional y a la alineación compatible de las estrategias nacionales, al tiempo que se respetan las particularidades a escala nacional y regional. En este contexto, la Declaración insta a la comunidad internacional a apoyar las medidas dentro de dichos mecanismos que tienen que ver con la TIC y reconoce que el desarrollo sostenible donde mejor se puede llevar adelante es en la Sociedad de la Información, en la cual los esfuerzos relacionados con la TIC están plenamente integrados a las estrategias de desarrollo nacionales y regionales. Con este fin, y aprovechando este compromiso renovado, la Dirección de Transporte y Desastres Naturales de la AEC seguirá movilizando el apoyo internacional y regional para su programa bandera dirigido a implementar y operar una plataforma tecnológica integrada en la cual ulteriormente se incluirán varias iniciativas de la TIC de la Asociación sobre el transporte, los desastres naturales, el comercio y el turismo sustentable, con el objetivo de crear el primer portal regional sistémico para la integración. Luis Carpio es el Director de Desastres Naturales y Transporte y funge como Asesor Político del Secretario General de la Asociación de Estados del Caribe . Las opiniones que aquí se expresan no son necesariamente los puntos de vista oficiales de la AEC . Los comentarios pueden ser enviados a: mail@acs-aec.org 7 de septiembre, 2005 |
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