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CAMBIO CLIMÁTICO Y TURISMO
El Gran Caribe Esta Semana Jasmin Garraway
Las políticas de gobierno que se enfocan sobre el desarrollo costero abastecido por la demanda de turismo de playa y las preferencias de los constructores por este tipo de desarrollo ha resultado en que más de un 65% de de los hoteles de la Comunidad del Caribe estén ubicados en áreas costeras. Se invierten billones de US$ en desarrollos hoteleros costeros en el Gran Caribe. En un destino del Sur del Caribe, más del 90% de las habitaciones de los hoteles están construidas en la costa, a menos de media milla de la marca más alta del agua. La política del uso de las tierras costeras de los gobiernos de la región ha traído muchos beneficios económicos a las economías de esos países, pero también ha creado muchos retos. Existen impactos directos, indirectos y secundarios sobre los desastres naturales. Los impactos directos se refieren a inventarios físicos y de capital, daños a la infraestructura turística, el ambiente y los recursos del eco turismo tales como arrecifes, manglares, habitats silvestres y otras atracciones naturales. Las pérdidas de ingreso por turismo, empleos de proveedores de servicios turísticos y flujos interrumpidos de ingresos turísticos son consideradas como impactos indirectos, mientras que los impactos sobre la balanza de pagos y el Producto Interno Bruto caen en la categoría de impactos secundarios. El Cambio climático y la elevación en el nivel del mar representan una amenaza mayor para la expansión de la industria de yates y cruceros. El Caribe se mantiene como uno de los más populares destinos de yates en el mundo. La naturaleza del producto demanda que se construya infraestructura de soporte en la costa, que equipare su vulnerabilidad con la de los complejos costeros. La vulnerabilidad de este sector se incrementa cuando las facilidades para yates son diseñadas y construidas de manera inadecuada, cuando los parqueos de botes y almacenaje de yates son inapropiadamente manejados y donde existe una falta de refugios para huracanes. La infraestructura para turismo de cruceros también es en gran medida de tipo costero – muelles para botes cruceros, por ejemplo, y cuando las facilidades de compras ubicadas dentro de ellas también son susceptibles a daños de olas y huracanes que las acompañan. Los arrecifes coralinos, que son recursos valiosos para el turismo, también pueden ser afectados por los impactos del alza de las temperaturas y las tormentas. Esto contribuye a la decoloración del coral y afecta la producción de arena para las playas; erosiona la función protectora y disminuye el valor de los arrecifes para efectos del inventario de peces. La elevación del nivel del mar también cambia la ecología y la hidrología de la diversidad del patrimonio natural y altera el valor de estas atracciones del ecoturismo. Además de los daños inmediatos a la infraestructura del turismo hay otros impactos, que pueden ser graduales y sostenidos. Los interesados en el turismo afrontarán los retos de sustentar la viabilidad del negocio, ingreso y valor de la propiedad. El costo de las medidas de protección para la playa y la propiedad también tendrán que ser afrontados. La declinación en el valor de las amenidades, el deterioro del paisaje y lo estético, aspectos relacionados a los seguros y reaseguros, así como al costo y disponibilidad de cobertura adecuada representan otras preocupaciones serias. El cambio climático y sus impactos han llegado a ser una realidad global, que continuará afectando los productos y servicios turísticos. En la región del Gran Caribe la colaboración del sector público y privado es crítica al momento de explorar y monitorear el vínculo entre cambio climático y los impactos sobre el desempeño de la industria del turismo. Adicionalmente, la adaptación y obligatoriedad de normas, códigos de construcción y prácticas relacionadas al desarrollo costero y manejo integrado de la zona costera serán críticos en la reducción de la vulnerabilidad de nuestros recursos de turismo. Ms. Jasmin Garraway es Directora de Turismo Sustentable de la Asociación de Estados del Caribe. Las opiniones expresadas no son necesariamente los puntos de vista oficiales de la AEC. Comentarios y reacciones pueden ser enviados a mail@acs-aec.org 23 de Agosto de 2005 |
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