ASOCIACION
DE ESTADOS DEL CARIBE
TERCERA REUNION ORDINARIA DEL CONSEJO DE MINISTROS
Cartagena de Indias, Colombia, 28 de noviembre de 1997
Acuerdo No. 15/97
DECLARACIÓN DE LA III REUNIÓN ORDINARIA
DEL
CONSEJO DE MINISTROS DE LA
ASOCIACIÓN DE ESTADOS DEL CARIBE (AEC)
Nosotros, los
Ministros y Jefes de Delegaciones de los Miembros de la Asociación de Estados
del Caribe (AEC), participantes en la III Reunión del Consejo de Ministros,
celebrada en Cartagena de Indias, Colombia, los días 27 y 28 de noviembre de
1997,
Conscientes de la
importancia del Mar Caribe como patrimonio común de los pueblos del área y de
su papel como elemento unificador;
Convencidos de la utilidad de la
Asociación como un espacio de consulta, concertación y cooperación, que
contribuye decididamente a la promoción, consolidación y fortalecimiento de los
principios del Estado de Derecho; el respeto a la soberanía, integridad
territorial de los Estados y la libre autodeterminación de los pueblos; la
igualdad de oportunidades y el respeto a los derechos humanos y el fomento de
la democracia;
Preocupados por la creciente
tendencia a la adopción y aplicación de leyes nacionales con efectos
extraterritoriales y convencidos de la importancia de fortalecer el
multilateralismo como instrumento para
la concertación de acciones que favorezcan el debido tratamiento a temas de
interés general;
Preocupados por la incidencia
negativa de la deuda externa en el desarrollo de los países del área;
Reconociendo la necesidad de
fortalecer la cooperación entre los países miembros de la Asociación, en el
ámbito de las relaciones culturales, económicas, políticas, científicas,
sociales y tecnológicas;
Conscientes de la
importancia que tiene la Asociación de Estados del Caribe, como foro de
concertación frente al reto que significa para la región en todos los campos,
la globalización y la progresiva
liberación de las relaciones comerciales;
Seguros de la
necesidad de aunar esfuerzos para contrarrestar los efectos de aquellas políticas
que buscan limitar la soberanía de los Estados Miembros y disminuir su
potencialidad común frente a temas de
interés global;
Convencidos de la
importancia de preservar la integridad ecológica del Mar Caribe, desarrollando
y explotando sus recursos de manera sostenible, a fin de mejorar la calidad de
vida para las generaciones presentes y futuras de los pueblos del área, y de
que la Asociación de Estados del Caribe es un espacio privilegiado e invaluable
para trabajar en la consecución de estos objetivos;
Satisfechos con los
logros alcanzados durante las dos Reuniones Ordinarias anteriores del Consejo de Ministros,
realizadas en Guatemala, el 1 de diciembre de 1995 y en La Habana, el 13 de
diciembre de 1996, de cuyos trabajos cabe destacar entre otros, la
implementación de la Declaración de Principios y del Plan de Acción, el consenso logrado en torno al proyecto de
la Zona de Turismo Sostenible del Caribe y la adopción de las reglas del Fondo
Especial de la Asociación;
Tomando nota de que el
turismo constituye el sector más dinámico de la economía en la mayoría de los
países del Caribe;
Identificados con la necesidad
de estimular de manera permanente, los
mecanismos regionales de cooperación en materia de transporte, con el propósito
de adaptar la infraestructura existente a las realidades y los nuevos retos que
plantean los procesos de integración a nivel regional y global;
Manifestamos
nuestra voluntad de:
1.
Reiterar nuestro compromiso con el respeto a la soberanía e
integridad territorial de los Estados, así como con los derechos y deberes de
nuestros ciudadanos que se expresan libremente en un marco democrático.
2.
Fortalecer el proceso de integración como un instrumento de
carácter colectivo necesario para la generación y expansión de oportunidades
con miras a garantizar el bienestar y mejor calidad de vida de nuestros
pueblos.
3.
Profundizar en este proceso a través de la adopción de
decisiones que conlleven el fortalecimiento de las estructuras nacionales y
regionales de consulta, a fin de involucrar a todos y cada uno de los sectores
de nuestras sociedades, en el propósito de orientar el esfuerzo negociador
hacia una mayor articulación y convergencia entre los países del área.
4.
Implementar acciones tendientes a asegurar la adopción de iniciativas
que permitan aliviar el peso de la deuda externa sobre las economías de
nuestros países así como, solicitar a las instituciones financieras
multilaterales la adopción de medidas que faciliten el cumplimiento de las
obligaciones adquiridas.
5.
Impulsar las iniciativas que permitan el trabajo concertado
de los Estados Miembros en las áreas del comercio intraregional, las
comunicaciones, el fomento de las inversiones y las exportaciones, a fin de
promover la participación del sector empresarial. En este contexto, recibimos con beneplácito y respaldamos la
iniciativa de Guatemala de convocar la primera conferencia de Cámaras de
Comercio y de Industria de la Región del Caribe, a celebrarse a mediados de
1998 en la Ciudad de Guatemala.
6.
Aunar esfuerzos con otras organizaciones regionales e
internacionales a fin de asegurar la adopción hacia 1999, en una Sesión
Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas, de una propuesta que
reconozca al Mar Caribe como un Area Especial, bajo el concepto de desarrollo
sustentable y, para que se adopten medidas orientadas a su explotación
racional, su conservación y administración como un recurso natural vital,
atendiendo la seguridad, el bienestar y el desarrollo presente y futuro de los
pueblos de la región.
7.
Reconocer que el desarrollo turístico sustentable
contribuye a alcanzar la estabilidad socioeconómica en la región y, que la implementación de la Zona de
Turismo Sostenible debe ser producto de la concertación entre los Estados
Miembros de la Asociación. En este
sentido, acogemos con beneplácito las recomendaciones emanadas de la Segunda Reunión
del Comité Especial de Turismo, celebrada en Ciudad de México los días 13 y 14
de octubre de 1997, al tiempo que manifestamos nuestro interés por contar en un
breve plazo, con un mecanismo vinculante que permita el logro de los propósitos
establecidos al respecto.
8.
Procurar que, dada la importancia que se le reconoce al
tema del transporte como factor determinante en la integración comercial,
turística y cultural de la región, los trabajos adelantados en esta materia
contribuyan en el más breve plazo al logro de los objetivos propósitos
señalados en el Convenio Constitutivo.
En este sentido destacamos la decisión de crear y poner en marcha el
Comité Especial de Transporte.
9.
Impulsar acciones que fortalezcan y promuevan la defensa de
nuestras identidades y valores culturales.
Al mismo tiempo, apoyar las iniciativas que en distintos foros e
instancias, han sido formuladas para salvaguardar el patrimonio cultural de la
región;
10.
Fortalecer las instancias multilaterales como instrumentos
de concertación, al tiempo que rechazamos la pretensión de aplicar una
legislación nacional con efectos extraterritoriales. Igualmente rechazamos las medidas unilaterales que se pretenden
aplicar en el campo del comercio, los derechos humanos, la lucha contra el
tráfico ilícito de estupefacientes y la protección del medio ambiente.
11.
En particular, reiteramos nuestro fuerte rechazo a la
puesta en práctica de la Ley Helms-Burton, así como las recientes acciones
orientadas a ampliar el alcance de tal legislación. Por ello, exhortamos a la Comunidad Internacional a incrementar
sus esfuerzos para poner fin a tales prácticas contrarias al Derecho
Internacional y que atentan contra los principios que rigen la convivencia
entre los Estados, y son contrarias al espíritu que debe caracterizar las
relaciones de todos los miembros de la comunidad internacional. En ese contexto, avalamos la Declaración
sobre la Ley Helms-Burton, adoptada por la Asociación en la Reunión
Preparatoria Intersesional celebrada en Puerto España, el 16 de julio del
presente año.
Dado en Cartagena de
Indias a los veintiocho (28) días del mes de noviembre de mil novecientos
noventa y siete (1997).