Declaración de Antigua

Antigua, Guatemala,
5 de Junio del 2003


Primera Parte


En la ciudad de Antigua, República de Guatemala se reunieron del tres al cinco de junio del año dos mil tres ochenta y cinco participantes de diecinueve naciones del hemisferio incluyendo expertos en alerta temprana, autoridades públicas, organizaciones sub-regionales, regionales e internacionales, ONGs, líderes comunitarios, y representante de los medios de comunicación con el propósito de discutir diversos aspectos con respecto a los sistemas de alerta temprana para las múltiples amenazas que se manifiestan en todas las regiones del hemisferio en lo que se denomino la Consulta Hemisférica sobre Alerta Temprana. Este fue el primer evento hemisférico dedicado al tema de integración de sistemas de alerta temprana en las políticas públicas.

La consulta fue promovida y apoyada por la Estrategia Internacional de Reducción de Desastres de la Organización de Naciones Unidas (EIRD-ONU), el Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Federal de Alemania a través de la Agencia de Cooperación Técnica Alemana, GTZ, Asociación de Estados del Caribe (AEC) y contando con el apoyo adicional y parte del Programa de Nacionales Unidas para el Desarrollo (PNUD). La consulta se planificó por un comité organizador, integrado por representantes de la Asociación de Estados del Caribe, AEC, la Agencia de Respuesta en caso de Desastres y Emergencias del Caribe, CDERA, el Centro de Coordinación para la Prevención de Desastres Naturales en América Central, CEPREDENAC, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres de Guatemala, CONRED, la Agencia de Cooperación Técnica Alemana, GTZ, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, y EIRD-ONU.

Esta Consulta ha sido parte del proceso preparatorio para celebrar la Segunda Conferencia Internacional de Alerta Temprana (EWCII), que se llevará a cabo en Bonn, Alemania, del 16 al 18 de Octubre del 2003.

Sus objetivos principales han sido la identificación de modelos de sistemas de alerta temprana para el hemisferio, incluyendo las mejores prácticas, puntos críticos, deficiencias en las aplicaciones y su efectividad, así como la elaboración de recomendaciones de carácter hemisférico con respecto a estrategias para la diseminación del conocimiento sobre alerta temprana, las cuales se presentarán en la EWCII. La Consulta Hemisférica ha brindado una oportunidad para el diálogo entre actores regionales, nacionales y locales y entre distintos sectores, fortaleciendo efectivamente la coordinación y la cooperación entre los diversos grupos involucrados en los procesos de alerta temprana. Los participantes en esta Consulta Hemisférica, teniendo presente:

 

Ø La Primera Conferencia Internacional de Alerta Temprana que se llevó a cabo en Potsdam, Alemania, en 1998.

Ø La Cumbre de Presidentes que se llevo a cabo en Quebec, Canadá en 2001, dentro de la Plataforma Estratégica para reducción de desastre y vulnerabilidad.

han concluido que la Alerta Temprana tiene importancia estratégica de carácter intersectorial, interinstitucional y debe abarcar todos los niveles de organización desde el nivel hemisférico hasta el local; así mismo, que la alerta temprana es un proceso de debe involucrar a las instituciones de protección civil de las diversas naciones y que debe insertarse en el contexto de la gestión del riesgo, incluyendo en las políticas públicas a fin de contribuir a la reducción de desastres y fatalidades, así como al desarrollo sostenible.

En alusión a lo arriba expuesto, manifiestan:

I. Que en todo el mundo la frecuencia y severidad de los desastres naturales ha aumentado en años recientes y ello se espera que continuará en el futuro. Huracanes como George y Mitch, los eventos provocados por el Niño que se manifestó en la temporada 1997-98; deslizamientos masivos en Venezuela en 1999; incendios forestales en la zona Amazónica del Brasil en 1998; masivas erupciones en Montserrat en 1997, así como terremotos de El Salvador y de Arequipa en el 2001 son los recordatorios más recientes que hacen evidente la devastación causada por los desastres naturales. Estos y otros muchos eventos trágicos han demostrado el costo de no contar con sistemas de alerta temprana que puedan ayudar a reducir el impacto de los fenómenos. En contraste, la exitosa aplicación de información sobre pronósticos, la preparación a nivel local y la coordinación a todos los niveles pudieron salvar vidas y propiedades, como lo demostró el huracán Michelle que impactó Cuba y Honduras en el año 2001.

II. Que la Consulta Hemisférica identificó las mayores fortalezas y debilidades en las capacidades con respecto a alerta temprana en el hemisferio americano. Los participantes enfatizaron el carácter multidisciplinario y multisectorial del proceso de alerta temprana. Aunque está basado en la ciencia y la tecnología, la alerta temprana debe ser adaptada para servir a las comunidades, sus ambientes, sus recursos y su cultura. El conocimiento tradicional que emana de las comunidades también debe tomarse en cuenta.

III. Que la alerta temprana es efectiva solamente en la medida en la que los responsables de elaborar e implementar las políticas a nivel nacional y local tienen la voluntad y mantienen el compromiso aportando recursos humanos y financieros de manera permanente.


Segunda Parte

Recomendaciones


Visto lo anterior, la Consulta Hemisférica eleva a las autoridades nacionales y locales, así como a los diversos organismos internacionales las siguientes recomendaciones:

1. En años recientes los líderes de las naciones del hemisferio han expresado su creciente interés por fortalecer los nexos entre si mismos. La estabilidad económica y política se ven afectadas por las vulnerabilidades asociadas a las amenazas naturales. La Consulta Hemisférica considera importante que se asegure que cada país tome ventaja de las oportunidades del Mercado. Por esta razón recomienda brindar atención para a fin de que se desarrolle un argumento sólido, respaldado por investigación de calidad y ejemplos específicos que muestren que las inversiones en el desarrollo y la implementación de sistemas adecuados de alerta temprana reducen las pérdidas económicas, conservan el bienestar económico y promueve el desarrollo económico a corto y largo plazo. Por lo tanto, insta a promover el desarrollo de instrumentos que desplieguen la relación de costo/beneficio de estos Sistemas de Alerta Temprana.

2. Considerando los éxitos logrados hasta ahora a través de la implementación de Sistemas de Alerta Temprana para diversos tipos de amenazas, la Consulta Hemisférica recomienda que se establezcan como temas de prioridad en las agendas de los procesos preparatorios e iniciativas con respecto a la reducción de desastres. Por lo tanto, sugiere promover los compromisos para la incorporación de la Alerta Temprana en todas las regiones y sectores de políticas en el diálogo global (Yokohama, SIDS+10, Cumbre Mundial del Desarrollo Sostenible, Declaración del Milenio, etc.). De manera paralela reitera la necesidad de facilitar y apoyar procesos de recopilación y divulgación de todos los aspectos asociados a la Alerta Temprana y los sistemas respectivos.

3. Conforme se desarrollan los marcos operativos para promover y apoyar la investigación sobre Alerta Temprana y sus aplicaciones, la Consulta Hemisférica recomienda identificar enlaces entre las diversas instituciones profesionales que pueden contribuir a la alerta temprana. Estas incluyen la Organización Meteorológica Mundial, OMM, la Unión Internacional de Geodesia y Geofísica, UIGG, las Asociación Internacional de Ciencias Hidrológicas, AICH, el Centro Global de Monitoreo de Incendios, GFMC, el Centro Internacional de Información sobre Tsunamis, la Estrategia Global Integrada de Observación, EGIO y otras.

4. Con frecuencia las naciones industrializadas son el soporte detrás de las aplicaciones de ciencias y tecnología a fin de mejorar la Alerta Temprana frente a las amenazas naturales. Frecuentemente, el financiamiento y la asistencia técnica que han otorgado estas naciones se han empleado para compartir experiencias adquiridas con otras naciones, así como con organizaciones internacionales y asociaciones profesionales a escala regional o global. La Consulta Hemisférica recomienda mantener y aumentar el apoyo que brindan estas naciones - y que no dependa de las connotaciones de las políticas o del clima económico de corto plazo - particularmente por la importancia que representa para muchos países que en la actualidad no tienen la capacidad para implementar o sostener totalmente la infraestructura técnica y humana para proveer las advertencias que salvan vidas y propiedades.

5. la Consulta Hemisférica reconoce que existen múltiples tipos de amenazas que generan desastres en el hemisferio, por lo que insta a todas las naciones a que participen y contribuyan al desarrollo e implementación de una estrategia común y de financiamiento permanente que permita sostener la investigación sobre la Alerta Temprana y sus aplicaciones que pueda ser administrado mediante mecanismos de coordinación regionales y nacionales.

6. La definición de la terminología, aceptación común y uso de términos y conceptos relacionados con la Alerta Temprana son requerimientos que deben ser mejorados y apoyados para que la Alerta Temprana sea mejor entendida en su propio contexto y la manera en la cual se relaciona con todas las fases de la gestión del riesgo y de la preparación en caso de desastres.

7. Muchos avances en términos de alerta temprana han sido posibles gracias al intercambio de información y experiencias. Por lo tanto, la Consulta Hemisférica considera útil apoyar los mecanismos para el intercambio inter e intra-regional de información técnico/científica y social, las experiencias y aplicaciones tecnológicas, así como las interacciones entre actores técnico/científicos y sociales que están involucrados en el diseño y la operación de sistemas de alerta temprana.

8. Considerando los éxitos obtenidos vía la inserción de las comunidades locales en el marco operativo de los sistemas de alerta temprana en varios países, la Consulta Hemisférica considera importante estimular los procesos educativos tendientes a la construcción de una visión común sobre el riesgo que incorpore la Alerta Temprana como un elemento esencial de la gestión del riesgo para fomentar un desarrollo más sostenible

9. La Alerta Temprana se basa en el conocimiento de los diversos componentes de riesgo, por lo tanto la Consulta Hemisférica considera útil apoyar programas para el mapeo de riesgos y evaluar vulnerabilidades como una base para la Alerta Temprana, fortalecer las capacidades a nivel nacional y local para permitir una mayor participación ciudadana y promover una participación más activa de los medios masivos de información en los sistemas de alerta temprana.

10. Los Sistemas de Alerta Temprana se basan en pronósticos precisos de eventos capaces de provocar desastres. Por lo tanto, la Consulta Hemisférica recomienda reforzar las instituciones técnico/científicas que juegan un papel en la alerta temprana y promover las relaciones con centros de investigación académicos para entender la naturaleza dinámica de las amenazas. Además considera que es necesario estandarizar la tecnología, así como equipar estas instituciones con redes de vigilancia y con equipo similar o idéntico para la vigilancia de tales amenazas en todas las sub-regiones del hemisferio.

11. la Consulta Hemisférica recomienda que en los diversos países se analice la factibilidad de insertar los sistemas de alerta temprana dentro de los sistemas nacionales responsables de la planificación, coordinación, gestión de riesgo y preparación en caso de desastres. Además recomienda propiciar que los Sistemas de Alerta Temprana también se estructuren de tal manera que puedan involucrar múltiples instituciones, sectores y representantes de las comunidades locales. Por lo tanto, la Consulta Hemisférica insta a las instituciones a establecer una definición clara de responsabilidades mediante un marco legal que tome en consideración la existencia de capacidades y limitaciones para promover esta participación amplia e interinstitucional.